Morelia, Mich., 10 de octubre de 2017.– El complejo residencial y comercial Altozano, una de las zonas con mayor plusvalía en Morelia, se  ha convertido también en un punto de alto riesgo donde los asaltos, robos y asesinatos, van a la par de su crecimiento y de la llegada de los capos del narcotráfico.

 

Balaceras en bares de lujo, automóviles de más de medio millón de pesos por sus calles, drogas, restaurantes donde un platillo “barato” cuesta 400 pesos y una copa de mezcal 200 pesos, es parte de la “otra Morelia”, como han vendido a este lugar, donde un departamento en una torre de suits y condominios, llega a valer 8 millones de pesos.

En los últimos meses, los medios de comunicación han dado cuenta del fenómeno de la inseguridad que se vive en esta parte alta del sur de la capital del estado, donde hasta hace poco, se suponía que era de los lugares más seguros de la ciudad para vivir por ser de las más ricas, con los mejores servicios del municipio y del estado.

Sin embargo, la realidad es distinta y la “otra Morelia” no se distingue de la “otra Morelia”, la de los obreros, la de los empleados públicos, la de las más de 500 colonias populares, la de los techos de cartón, la de la gente de los salarios mínimos.

Los homicidios

El 1 de julio de 2016, por causas que hasta el momento no han sido determinadas, una joven mujer que era encargada de un gimnasio, fue asesinada a tiros en la exclusiva zona de Altozano.

Ese día, en el sistema de emergencias 066 se recibió el reporte de que en el interior del gimnasio Life Style, ubicado en el bulevar Jefferson, en Altozano, se escucharon detonaciones de arma de fuego; para cuando llegaron las unidades de la Policía Michoacán, hallaron en el interior del lugar a una mujer ya sin vida, con varios impactos de bala.

Declaraciones de testigos indicaron que al menos dos sujetos arribaron al estacionamiento del gimnasio a bordo de un automóvil y tras descender, se introdujeron y preguntaron por Stephanie Michelle T, de 24 años, quien era la encargada del lugar; una vez que la ubicaron, uno de ellos desenfundó un arma de fuego la cual accionó dos veces en contra de la joven que cayó sin vida al piso.

Tras cometer el crimen, los dos individuos salieron corriendo del lugar y se dieron a la fuga.

Pero ya en este 2017, uno de los casos más sonados fue la ejecución aún no aclarada de Rogelio Arredondo Guillén, director de Investigación y Análisis de la Región Morelia de la Procuraduría General de Justicia del Estado y uno de los hombres cercanísimos al procurador José Martín Godoy Castro.

El mando policial fue ejecutado en extrañas circunstancias el pasado 30 de junio de este 2017 cuando llegaba a su domicilio ubicado en la exclusiva zona residencial, en las Torres Panorama, en el número 1015, de la avenida Altozano, justo en la parte trasera del centro comercial.

De  igual modo, el 14 de agosto un hombre perdió la vida mientras recibía atención médica en un nosocomio particular de esta ciudad, luego de que presuntamente derivado de una riña, fue atacado a tiros también en la exclusiva zona residencial.

Horas después se sabría que el presunto asesino fue identificado como el esposo de la presidenta municipal de Turicato, Gisela Vázquez Alanís; de acuerdo con primeros reportes de las autoridades, el esposo de la edil disparó a su víctima por causas desconocidas y después se dio a la fuga.

Mientras, el 3 de octubre cuando salía de un gimnasio ubicado en la avenida Juan Pablo II en Altozano, un individuo fue asesinado a balazos; más tarde se informaría que la víctima era “El Maromas”, jefe de plaza de un reducto de “Los Caballeros Templarios” en el puerto de Lázaro Cárdenas.

El último caso ocurrió apenas el viernes 6 de octubre, cuando un hombre, de oficio capataz, fue asesinado a balazos en las inmediaciones de la caseta del Club de Golf Altozano; algunos indicios apuntan a que posiblemente se trató de un asalto, pues la víctima se dirigía con una fuerte cantidad de dinero para pagar a los trabajadores que laboran en la construcción de una sección del campo de golf.

Los atentados

Otros casos violentos en Altozano en donde no se registraron víctimas mortales, ocurrieron el 30 de agosto, cuando una joven fue baleada y quedó malherida en un intento de asalto entre las vialidades José Juan Tablada y el Boulevard Juan Pablo II, en las cercanías de la Universidad Vasco de Quiroga; la joven mujer fue identificada como Rosalba, de aproximadamente 22 años de edad, quien presentaba lesiones de proyectil de arma de fuego en la cara, en el hombro derecho y en el omóplato del mismo lado.

Ya en octubre, el día 2, en un intento de robo dejó a una persona con lesiones por arma de fuego dentro de un bar en Altozano, mejor conocido como “Sense Club”; de acuerdo con reportes, varios sujetos armados ingresaron al interior del citado inmueble e intentaron asaltar a los clientes, pero uno de ellos se opuso y fue agredido a balazos.

Los asaltos

En lo que se refiere a los asaltos, Altozano también registra varios entre los que destacan el ocurrido el 19 de julio cuando cinco sujetos armados asaltaron las tiendas Office Depot y Best Buy ubicadas en la zona de comercial; tras cometer los atracos los delincuentes huyeron a bordo de un vehículo.

Meses después, el 9 de septiembre, dos hombres empistolados asaltaron una farmacia ubicada a la altura de la Glorieta del Papa Juan Pablo II, también en Altozano; en este caso, los asaltantes, para no variar, lograron darse a la fuga.

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